16 de septiembre de 2012

¿Sabes esos grupos de música que te dan dentro y te llegan hasta el alma? Yo tengo alguno de esos grupos, los más especiales, lo más cercanos a mi vida pero hay uno, un grupo, el primero que me hizo llorar con una canción, el primero del que cante todas sus canciones, el primero con el que perdí la voz en uno de sus conciertos. Pereza. Ellos que a muchos les parece sobrevalorados, que a muchos no les gusta y a otros tantos que sí. Lo mio con ellos va más allá de gustarme, ellos me llenan y me dicen cosas que otros no me dicen. Ellos que me recuerdan a mi pequeña Cous, ellos que llevan una década conmigo. Me han sabido consolar, hacerme reír, soñar, llorar, creer y ver la realidad. De ellos tengo recuerdos felices en días felices y recuerdos felices en días tristes. Ellos ayudaron a mi yo más adolescente, han crecido conmigo y verán viajar a mis hijos. 
Hay grupos que te marcan y se quedan en tu piel, como un tatuaje, para siempre. Ellos son mi tatuaje.



Por que yo no quiero ser como los demás, yo quiero ser una Lady Madrid con mi sonrisa de Amelie, andar en una noria, soñar con aquella tarde, quiero bailar con tus zapatos y subir a tu moto oyendo su rum rum, quiero ser un astronauta por Madrid y quiero que una noche cualquiera en el bar de la esquina a las 4 y 26 te aproximes y me cantes con música ligera que lo quieres todo.

15 de septiembre de 2012

Mi pequeña Cous.

Las fotos nos recuerdan. Las fotos nos sirven para ver lo que fuimos y en lo que nos hemos convertido. Nos enseñan quienes estuvieron con nosotros. Quienes siguen y quienes se han ido. Yo miro fotos y fotos y siempre hay alguna en la que está ella. Como en mis recuerdos. Mis primeros recuerdos esos que son una mezcla de historias contadas por tus padres, de sitios borrosos en tu mente y fotos. Pues en esos primeros recuerdos está ella. Ella que llego al mundo 8 meses después que yo. Ella que no llego en forma de hermana, llego en forma de prima pero que el tiempo le ha dado esa posición: la de hermana. Hermana con la que no convives pero sí vives, hermana que te deja la ropa pero con la que no discutes, hermana con la que aprovechas cada segundo aunque sea sin hacer nada. Esa es la hermana que yo tengo. Una hermana en una distancia corta.
A ella se lo he contado todo, ella era (y sigue siendo) con la primera persona que hablo el día de Reyes, ella es la persona con la he cenado al lado toda mi vida en Nochevieja, ella es la primera persona que supo todas mis primeras veces. Ella a la que no veo todos los días o todas las semanas pero que siempre es la primera para todo. Ella que es tan madura y tan niñita a la vez. Ella que me da tranquilidad al escucharla, que me saca de mis malos días e intuye lo que pasa por mi cabeza.
Y ella se va. Un año lejos, fuera de casa. Un año sin verla todos los meses. Un año sin poder abrazarla tan a menudo. Pero este año volveremos a cenar juntas en Nochevieja, seguirá siendo la primera en saberlo todo y la volveré a llamar en Reyes para volver a ser una niñas de ocho años. Seguiremos cerca. Porque si tengo alguna certeza en la vida es que ella siempre va a estar cerca de mi. La voy a echar de menos pero entonces miraré nuestras fotos de cuando eramos una crías, de nuestras primeras compras solas, de cuando crecimos y nacimos y me daré cuenta que un año separadas no es nada comparado con veintiuno juntas.




12 de septiembre de 2012


Que quiero arriesgarme a conocerte porque el miedo al fin cayó.

6 de septiembre de 2012

My heart is blue for you.

You are the sun, you are the only one. 
I am your Rock & Roll Queen.  



2 de septiembre de 2012

somewhere

Me gusta cerrar lo ojos y oír el fondo. Si ahora cierro lo ojos veo un noche eterna. Cuando siento el aire en la cara me recuerda. Recuerdo la alegría, la rabia, la tristeza, el odio, el deseo, la hipocresía, la voluntad, el amor. Y en los pies siento agua y arena. Lo veo a lo lejos, el horizonte. Interminable. Si no veo el final es porque el final esta lejos. Quiero un fin lejano. Y quiero mirar a los lados e ir acompañada, en la arena, en la carretera, en el sofá... Caminos que se crucen, se agranden, se estrechen, se separen, se quieran. Caminos. Un camino o dos o tres o cuatro, los que sean necesarios para que todos lleguemos a nuestro final. Y ese final será un nuevo comienzo. Comenzara otro cerrar de ojos, otra canción de fondo, otro aire nuevo, otro recuerdo. Tus pies estarán en un sitio diferente pero el horizonte sigue en el mismo sitio, allí, a lo lejos.



bla bla bla