2 de junio de 2013

Referencias

Cuando pasas mucho tiempo esperando algo que no llega aprendes a valorar lo que sí tienes.
Y no es malo esperar, lo peor es desesperarse durante ese tiempo. Todo llega, lo bueno llega y por desgracia lo malo también. Pero si algo he aprendido de esperar las cosas buenas y de las cosas malas que han llegado es que necesitamos una balanza, algo que nos ponga en perspectiva, algo real que nos ayude a valorar. Sin lo malo no sabríamos que es lo bueno. Es lógico. Es duro llegar a puntos extremos para poder cuantificar la otra parte, pero es así. Sin las verduras no podríamos valorar lo bueno que están los helados. Sin una canción mala no podríamos disfrutar del placer de una gran canción. Sin el trabajo no sabríamos divertirnos en nuestro tiempo libre. Sin el desamor no valoraríamos todos los matices del amor. Si no te sientes alguna vez perdido no consigues abrazar con el alma a tus mejores amigos. Si no hay lágrimas, nunca podrás llorar de la risa.


Por eso el primer amor y desamor es tan difícil, porque no tienes referencias de lo que vas a sentir.