Ese día en el que necesitas que las horas pasen rápido, ese día que no quieres que nadie te conozcas, que no quieres ninguna red social.
Es día que quieres ser tú y solo tú en el mundo porque aquello que era tu mundo ya no es igual. Querer volver al pasado pero al mismo tiempo que sea ya el futuro, nunca el presente.
Nos compadecemos del pasado, lo echamos de menos y buscamos la solución en el futuro pero no nos damos cuenta que donde se pueden arreglar las cosas es en el presente. Ese presente que duele, ese presente que ayer era futuro y mañana será pasado. El presente está en nuestras manos y solo en el presente somos felices.