21 de enero de 2013

Es como una roca. Me ayuda a sujetarme cada día.
Y sí, me hace reír. Y sí, soy más feliz cuando está conmigo. Y lloro, claro, pero yo lloro por muchas cosas y en muchos momentos, tienen que ver con el dolor, sí... pero también tienen que ver con el desahogarme, con el no saber expresarme con palabras en un momento raro, con querer decir algo que no puedes, con haber dicho algo que no debes.
Y, al final del día, él puede con eso y con mucho más.