2 de septiembre de 2012
somewhere
Me gusta cerrar lo ojos y oír el fondo. Si ahora cierro lo ojos veo un noche eterna. Cuando siento el aire en la cara me recuerda. Recuerdo la alegría, la rabia, la tristeza, el odio, el deseo, la hipocresía, la voluntad, el amor. Y en los pies siento agua y arena. Lo veo a lo lejos, el horizonte. Interminable. Si no veo el final es porque el final esta lejos. Quiero un fin lejano. Y quiero mirar a los lados e ir acompañada, en la arena, en la carretera, en el sofá... Caminos que se crucen, se agranden, se estrechen, se separen, se quieran. Caminos. Un camino o dos o tres o cuatro, los que sean necesarios para que todos lleguemos a nuestro final. Y ese final será un nuevo comienzo. Comenzara otro cerrar de ojos, otra canción de fondo, otro aire nuevo, otro recuerdo. Tus pies estarán en un sitio diferente pero el horizonte sigue en el mismo sitio, allí, a lo lejos.
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